Trabajadoras de casas particulares: advierten sobre errores en la liquidación de salarios y reclaman controles

Ana Altamirano, secretaria general del Sindicato de Personal de Casas de Familia, cuestionó la falta de fiscalización laboral y recomendó a las trabajadoras revisar los recibos digitales de ARCA para verificar que los montos abonados sean correctos. También reclamó conservar copias impresas para futuros trámites jubilatorios.

La implementación de una nueva herramienta digital de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), destinada a facilitar la liquidación de salarios de las trabajadoras de casas particulares, abrió un nuevo debate sobre el cumplimiento de los derechos laborales del sector.

En una entrevista exclusiva con Radiofmtotal Ana Altamirano, secretaria general del Sindicato de Personal de Casas de Familia, consideró que la incorporación de esta tecnología representa un avance administrativo, aunque advirtió que su utilización no garantiza, por sí sola, que las trabajadoras perciban los salarios que realmente les corresponden.

La plataforma permite calcular haberes, generar recibos de sueldo y consultar información vinculada con los aportes y las contribuciones. Además, los empleadores pueden descargar los comprobantes y enviarlos de manera digital, incluso a través de WhatsApp.

Sin embargo, Altamirano manifestó su preocupación por los posibles errores en la liquidación de salarios, especialmente cuando no se contabilizan correctamente las horas trabajadas o las tareas realizadas.

“Que la trabajadora no deje de contabilizar las horas, que no deje de sacar sus cálculos y que no acepte los recibos de sueldo si no corresponden al valor que tiene que cobrar”, recomendó durante la entrevista.

Reclaman conservar los recibos impresos

Uno de los principales planteos de la dirigente sindical está relacionado con la posibilidad de que los comprobantes se entreguen exclusivamente en formato digital.

Desde el sindicato sostienen que es importante que las trabajadoras continúen solicitando una copia impresa, firmada por ambas partes, y que la conserven como respaldo documental.

Altamirano explicó que estos comprobantes pueden resultar necesarios al momento de gestionar la jubilación, ya que las trabajadoras del sector deben presentar documentación que permita acreditar su trayectoria laboral.

También advirtió sobre las dificultades que pueden surgir ante la pérdida o el robo de un teléfono celular, o cuando no se puede acceder a los archivos digitales.

Por ese motivo, aconsejó descargar los recibos, imprimirlos y guardarlos de manera ordenada.
Falta de controles y altos niveles de informalidad

Durante la entrevista, Altamirano cuestionó la falta de mecanismos de fiscalización que permitan comprobar si los empleadores cumplen con las obligaciones laborales y si las trabajadoras se encuentran debidamente registradas.

Según señaló, las dificultades no se limitan al pago de los salarios, sino que también incluyen el reconocimiento de las horas extraordinarias, las condiciones de trabajo y la alimentación correspondiente para quienes cumplen tareas sin retiro.

La dirigente afirmó que, de acuerdo con las cifras que mencionó durante la entrevista, sobre un universo aproximado de 1.400.000 trabajadoras del sector, solamente cerca del 23% estaría registrado.

En ese contexto, consideró que la digitalización de los recibos no resolverá por sí misma los problemas de informalidad ni garantizará que los montos declarados coincidan con los efectivamente abonados.

Preocupación por la caída del empleo y el poder adquisitivo

Altamirano también describió un escenario económico complejo para las trabajadoras de casas particulares. Sostuvo que la pérdida de poder adquisitivo de numerosos hogares repercute directamente en la posibilidad de sostener estos empleos.

Según explicó, muchas trabajadoras recurren al pluriempleo, realizan actividades en ferias durante los fines de semana o se endeudan para afrontar gastos básicos, como alimentos y alquileres.

Además, expresó preocupación por la situación de la obra social del sector y las dificultades de acceso a las prestaciones médicas, una problemática que describió particularmente para la provincia de Córdoba.

La representante sindical reclamó políticas públicas destinadas a mejorar las condiciones laborales y económicas de un sector integrado mayoritariamente por mujeres.

Una herramienta útil, pero con precauciones

La dirigente reconoció que la calculadora de ARCA puede facilitar los trámites para los empleadores que tienen dificultades para calcular los salarios y generar los recibos correspondientes.

No obstante, insistió en que la herramienta será efectiva si los datos ingresados son correctos y reflejan las horas realmente trabajadas, la categoría laboral y los conceptos que integran la remuneración.

También recordó que el adicional por antigüedad forma parte de los derechos del sector y debe contemplarse en la liquidación de los haberes cuando corresponda.

Como mensaje final, Altamirano pidió a las trabajadoras que no deleguen por completo el control de sus ingresos en una aplicación: revisar cada recibo, llevar sus propias cuentas y verificar que el dinero recibido coincida con el trabajo realizado son, según remarcó, medidas fundamentales para defender sus derechos laborales. 
 

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