Investigadores del Instituto de Medicina Regional de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) identificaron y describieron una nueva especie de mosquito hallada en la provincia de Corrientes, un descubrimiento que no se registraba en el país desde hace más de dos décadas. La investigación fue encabezada por la doctora en Biología y entomóloga Marina Stein, investigadora adjunta del CONICET.
En declaraciones exclusivas a Radiofmtotal, Stein explicó que el hallazgo surgió al revisar material recolectado años atrás en la localidad de San Cayetano. Esos ejemplares formaban parte de una tesis doctoral finalizada en 2020 y habían sido colectados entre 2015 y 2017 en ambientes naturales específicos.
“Nosotros trabajamos con mosquitos que se desarrollan en fitotelmata, que son pequeñas acumulaciones de agua dentro de estructuras de plantas, como cañas de bambú, huecos de árboles o bromelias”, explicó la investigadora. En esos microambientes se desarrollan larvas de mosquitos y otros insectos.
Al volver a analizar el material guardado, el equipo científico detectó que algunas larvas y adultos presentaban características morfológicas que no coincidían con ninguna especie conocida, ni en Argentina ni a nivel mundial. A partir de ese momento comenzó un proceso de comparación con claves taxonómicas, estudios detallados y consultas con especialistas internacionales.
“Revisamos descripciones de especies conocidas y también material de colecciones entomológicas de Brasil. Al comparar nuestros ejemplares con los que existen en esas colecciones confirmamos que se trataba de algo distinto”, señaló Stein.
Finalmente, los investigadores confirmaron que estaban frente a una nueva especie. El siguiente paso fue asignarle un nombre científico. La especie fue denominada Wyeomyia (Miamyia) argentina, ubicándola dentro de un género y subgénero ya conocidos.
Según explicó la entomóloga, estos mosquitos se caracterizan por desarrollarse exclusivamente en cañas de bambú donde previamente otros insectos, como pequeños escarabajos, realizan perforaciones que permiten la acumulación de agua. Allí las hembras depositan los huevos y se completa todo su ciclo de vida.
El descubrimiento resalta la importancia de los estudios sobre biodiversidad y la conservación de los ecosistemas naturales. “Estas especies dependen de ambientes poco modificados. Si esos hábitats desaparecen, también desaparecen las especies que viven allí”, advirtió Stein.
En cuanto a su relación con el ser humano, la investigadora aclaró que se trata de mosquitos de pequeño tamaño, de aproximadamente cuatro milímetros, que habitan principalmente en ambientes naturales y no suelen encontrarse cerca de zonas urbanas. Por esa razón, no representan una molestia habitual para las personas.
Además, los ejemplares encontrados fueron pocos, por lo que aún no se sabe con certeza cuál es su nivel de abundancia ni si podrían transmitir enfermedades.
Con este hallazgo, Argentina alcanza las 253 especies de mosquitos registradas, dentro de un grupo que supera las 3.500 especies a nivel mundial. El descubrimiento también posiciona a la UNNE y a la provincia de Corrientes dentro del mapa científico internacional en el estudio de la biodiversidad.
Pese a las dificultades presupuestarias que atraviesa el sistema científico, Stein destacó que las investigaciones continúan gracias al trabajo conjunto de universidades, institutos y organismos como el CONICET.
El equipo planea continuar los estudios en la zona donde fue hallada la especie para conocer mejor su distribución, su abundancia y su rol dentro del ecosistema.