La industria maderera correntina advierte por la caída del empleo y la pérdida de mano de obra calificada


El presidente del Consorcio del Parque Industrial Santa Rosa y miembro de la Asociación Civil del Plan Estratégico Foresto Industrial de Corrientes (APFIC), Juan Ramón Sotelo, confirmó la preocupación del sector por la caída del empleo y el deterioro de la actividad forestoindustrial.

En una entrevista a Radiofmtotal Sotelo sostuvo que la situación se profundizó durante las últimas semanas debido a la fuerte caída de las ventas, un mercado interno deprimido y las dificultades vinculadas al transporte marítimo. Según explicó, el incremento de los costos de las navieras provocó la paralización de operaciones con algunos mercados internacionales, entre ellos España.

El empresario señaló que su compañía exporta madera a Estados Unidos, Japón, Canadá, España y China, pero actualmente mantiene contenedores almacenados en sus instalaciones por las dificultades para concretar los despachos. “La madera no sale, la tenemos en los galpones ocupando lugar y ya no tenemos espacio”, describió.

Uno de los aspectos que más preocupa al sector es la pérdida de trabajadores especializados. Sotelo remarcó que las empresas hicieron durante años un importante esfuerzo para formar mano de obra calificada y que, pese a la crisis, muchas intentan sostener los puestos de trabajo.

También advirtió que la situación comienza a afectar directamente a las familias vinculadas a la actividad. “La espalda ya casi no existe”, afirmó, al describir las dificultades financieras que atraviesan las empresas para mantener el empleo y afrontar sus compromisos.

En ese sentido, reclamó una mayor participación del sistema financiero y una recuperación del crédito para las pequeñas y medianas empresas, a las que definió como un sector fundamental para sostener el empleo y la contención social.

Sotelo también vinculó la caída de la demanda de madera para determinados productos con el menor nivel de consumo de la población. “Que baje la venta de madera para palos significa que estamos comiendo menos, que estamos consumiendo menos”, señaló, al considerar que se trata de una situación inédita en su experiencia dentro del sector, que comenzó en 2002.

Preocupación por el clima y el fenómeno de El Niño

A las dificultades económicas se suman los factores climáticos. El empresario explicó que las industrias intentan acumular materia prima durante los períodos de buen tiempo, pero las lluvias generan nuevos problemas porque pueden afectar la calidad de la madera destinada a la exportación.

Además, manifestó preocupación ante la posibilidad de un fenómeno de El Niño intenso y sus consecuencias sobre la actividad productiva y la infraestructura de Corrientes.

Expectativa por la futura planta de celulosa en Ituzaingó

Pese al complejo escenario actual, Sotelo destacó las expectativas que genera el proyecto para instalar una planta de celulosa en Ituzaingó.

Consideró que la inversión puede representar un cambio estructural para la provincia, no solamente por la generación de empleo industrial, sino también por el impacto en rutas, puertos, logística, capacitación y desarrollo de proveedores.

Según explicó, empresarios y representantes del sector ya mantienen contactos para avanzar en la preparación de proveedores y en inversiones vinculadas a los aserraderos. Estimó que, si se cumplen los plazos previstos, la planta podría comenzar a funcionar antes de 2030.

Sotelo sostuvo que el impacto podría extenderse a un radio de entre 250 y 300 kilómetros y pidió que Corrientes comience a prepararse para las nuevas oportunidades que generará el emprendimiento.

Sin embargo, marcó una preocupación central: la necesidad de que las empresas puedan atravesar el actual período de crisis para llegar a ese escenario de crecimiento. “Hay que pasar esta tormenta”, resumió, al advertir que la falta de ventas, el debilitamiento financiero y la pérdida de mano de obra especializada pueden comprometer la capacidad productiva del sector.
 

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