El ingeniero Sebastián Bartlet, delegado del Plan Palta de Corrientes, confirmó la entrega de más de 2.000 plantines de palta Hass y señaló que el programa se encuentra momentáneamente suspendido por cuestiones económicas. La provincia cuenta con más de 400 hectáreas cultivadas y busca ampliar la producción para abastecer el mercado interno y fortalecer las exportaciones.
La producción de palta continúa ganando terreno en Corrientes, impulsada por la creciente demanda comercial y las posibilidades de desarrollo de una nueva economía regional. Así lo explicó el ingeniero Sebastián Bartlet, delegado del Plan Palta, durante una entrevista exclusiva a Radiofmtotal brindó detalles sobre la situación actual del sector, las perspectivas de crecimiento y las dificultades que enfrenta la actividad.
En ese marco, el Gobierno provincial concretó la entrega de más de 2.000 plantines de palta Hass, una de las variedades más demandadas del mercado. Según explicó Bartlet, el programa funciona desde 2021 y tiene como objetivo incrementar la superficie cultivada, generar oportunidades laborales y promover la producción local.
Sin embargo, aclaró que el Plan Palta se encuentra momentáneamente suspendido, debido a cuestiones presupuestarias vinculadas al área económica del Ministerio. La última entrega se realizó con un remanente de plantines disponible.
Una producción que busca abastecer el mercado interno
Bartlet indicó que el consumo de palta viene creciendo y que la producción nacional todavía resulta insuficiente para cubrir la demanda. Según los datos aportados por el entrevistado, la producción argentina alcanza aproximadamente el 40% del consumo, mientras que una parte de lo producido se destina a la exportación.
En ese contexto, la variedad Hass se destaca por sus características comerciales. Se trata de una palta de cáscara rugosa y oscura, con un peso promedio de entre 250 y 300 gramos. Una de sus principales ventajas es que puede demorar entre nueve y once días en madurar después de la cosecha, lo que facilita su transporte y comercialización a mercados distantes.
En cambio, otras variedades, especialmente las de cáscara verde, presentan una maduración más rápida y requieren una logística más exigente para evitar pérdidas.
Más de 400 hectáreas cultivadas
De acuerdo con Bartlet, Corrientes cuenta actualmente con alrededor de 300 productores de palta, de los cuales unos 193 están vinculados al Plan Palta. La superficie implantada, considerando tanto el programa provincial como las inversiones privadas, supera las 400 hectáreas.
El objetivo inicial del plan era alcanzar las 500 hectáreas, mientras que la iniciativa contempla sumar otras 500 hectáreas mediante inversiones privadas. De concretarse esa expansión, la provincia podría llegar a unas 1.000 hectáreas destinadas al cultivo.
El ingeniero destacó que el sector privado está mostrando un interés creciente, debido a las perspectivas de rentabilidad de la actividad. No obstante, remarcó que los resultados dependen de una correcta planificación, el manejo del riego, la fertilización y la elección de los terrenos.
Las zonas más favorables para el cultivo
Entre las áreas correntinas con condiciones favorables para la producción de palta, Bartlet mencionó Bella Vista, Lavalle y Santa Lucía, además de sectores del noroeste provincial, como Ituzaingó, Colonia Liebig, San Carlos, Garruchos y Santo Tomé.
El especialista explicó que la palta necesita suelos con buen drenaje, preferentemente de características franco-arenosas. Los terrenos con exceso de arcilla, piedras o basalto pueden presentar mayores dificultades para el desarrollo de las plantas.
En ese sentido, señaló que Curuzú Cuatiá no reúne, en términos generales, las condiciones de suelo más adecuadas para este cultivo. En cambio, destacó las posibilidades productivas de la región en otras actividades, como la nuez pecán.
¿Cuánto tarda una planta en producir?
Uno de los aspectos más importantes para quienes buscan invertir en esta economía regional es el tiempo necesario para recuperar el capital.
Bartlet explicó que una planta obtenida directamente de semilla puede tardar entre siete y ocho años en dar sus primeros frutos. Sin embargo, los plantines injertados que se utilizan en el programa permiten adelantar considerablemente ese proceso.
Según indicó, estas plantas pueden comenzar a florecer durante el segundo año, aunque la producción comercial suele desarrollarse entre el tercer y el cuarto año, dependiendo de las condiciones de manejo y del crecimiento de cada ejemplar.
En plantaciones comerciales, las plantas suelen mantenerse a una altura aproximada de entre 2,70 y 3,50 metros para facilitar las tareas de cosecha y evitar daños en los frutos.
El clima y la economía, entre los principales desafíos
El delegado del Plan Palta sostuvo que, pese a las dificultades económicas que atraviesa el sector productivo, la actividad continúa avanzando. No obstante, advirtió sobre los riesgos que pueden generar los excesos de agua y humedad, especialmente ante las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño.
A esto se suman las limitaciones presupuestarias que obligaron a suspender temporalmente algunos programas de acompañamiento a los productores.
Finalmente, Bartlet señaló que la meta es consolidar una base comercial hacia 2030, mientras que alcanzar un volumen que permita competir con mayor fuerza en el mercado podría demandar un horizonte más amplio, entre 2035 y 2040.
La expansión de la superficie cultivada, el acompañamiento estatal y las inversiones privadas serán factores determinantes para que Corrientes fortalezca esta economía regional y amplíe su participación en el mercado nacional.