En medio de la adversidad provocada por las recientes inundaciones, dos móviles pertenecientes a la Brigada Forestal conducido por un grupo ejemplar de personal policial que dependen de la dirección de unidad regional III°, han demostrado su dedicación y profesionalismo al brindar apoyo a las comunidades aisladas. Los uniformados no solo han enfrentado los desafíos del clima extremo, sino que también han extendido una mano amiga a aquellos que se encuentran en situaciones de aislamiento.
En un acto que va más allá de su deber tradicional, personal policial han trabajado incansablemente para garantizar la seguridad y el bienestar de aquellos que se han visto afectados por las inundaciones. Su labor se ha centrado en coordinar evacuaciones seguras, proporcionar suministros esenciales y ofrecer consuelo a las personas atrapadas en sus hogares.
La empatía y el compromiso de estos policías han dejado una impresión duradera en las comunidades afectadas. Ya sea desplegando botes para rescatar a residentes varados o distribuyendo alimentos y agua, su esfuerzo incansable ha sido un faro de esperanza en medio de la desolación, trabajando de manera conjunta hasta altas horas de la medianoche con la Municipalidad de Curuzú Cuatiá y de Perugorria en los parajes Amará Pita, Rincón Quiroz, Tala y Palmita.