Preocupación por el aumento del costo de vida en Corrientes: el relevamiento del ISEPCI advierte sobre el deterioro del poder adquisitivo

Un reciente relevamiento realizado por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) en distintos barrios de la provincia de Corrientes encendió una señal de alerta sobre la situación económica que atraviesan muchas familias. Según explicó Directora Del Isepci De Corrientes Silvana Lagraña en declaraciones a Radiofmtotal, el incremento en los precios de los alimentos continúa presionando fuertemente sobre los ingresos de los hogares.

El estudio se realiza mensualmente en distintos puntos de la provincia, incluyendo la ciudad de Corrientes y localidades del interior como Curuzú Cuatiá, Goya, Ituzaingó y Santa Rosa. Allí se relevan precios en comercios de cercanía, almacenes, carnicerías, verdulerías y supermercados barriales, tomando como referencia los productos disponibles al menor costo en cada lugar.

Uno de los rubros que más impactó en el último relevamiento fue el de las carnes. Según los datos difundidos, el incremento en este sector superó el 10 por ciento durante el último mes. Dentro de ese aumento, algunos cortes registraron subas aún más pronunciadas: la carnaza tuvo un incremento cercano al 23 por ciento, la nalga alrededor del 16 por ciento y el pollo más del 14 por ciento.

Desde el ISEPCI señalaron además que, si bien en el informe se analizan principalmente alimentos, el aumento del combustible también incide de manera directa en la cadena de precios. Esto se debe a que el transporte y la logística forman parte esencial del proceso productivo y de distribución, por lo que cada incremento termina trasladándose al precio final de los productos.

Otro de los puntos que preocupa es la relación entre ingresos y costo de vida. De acuerdo con el informe, una familia tipo compuesta por dos adultos y dos menores necesita más de 1.131.000 pesos mensuales para superar la línea de pobreza, mientras que para cubrir únicamente la canasta básica alimentaria se requieren más de 500 mil pesos.

Esta situación genera un deterioro del poder adquisitivo que se refleja cada vez más en la vida cotidiana. Muchas familias, según indicaron desde el instituto, recurren al crédito para poder comprar alimentos y productos esenciales. En ese sentido, se estima que más del 85 por ciento de las personas utiliza tarjetas de crédito para afrontar gastos vinculados a la alimentación.

A diferencia de años anteriores, cuando el endeudamiento estaba asociado a la compra de bienes durables o gastos recreativos, hoy gran parte de esas deudas se generan para cubrir consumos básicos que se agotan en pocos días, pero que luego deben pagarse durante meses.

El informe también revela cambios en los hábitos de consumo. Entre las estrategias más frecuentes aparece la sustitución de marcas de primera línea por segundas o terceras marcas, la reducción de cantidades en las compras y, en los casos más críticos, la eliminación de ciertos alimentos esenciales como carnes, frutas o verduras.

Desde el ISEPCI señalaron que esta realidad no sólo afecta a los hogares sino también a los comerciantes, que ven caer las ventas como consecuencia de la reducción del consumo.

El relevamiento se realiza entre la tercera y cuarta semana de cada mes mediante un trabajo territorial que involucra a equipos locales y vecinos que participan del proceso de recopilación de datos. La metodología busca reflejar la realidad de los barrios y generar información que sirva para el análisis de la situación social y económica.

Finalmente, desde la organización invitaron a la ciudadanía a participar del proceso de investigación y a acercar propuestas a través de sus redes sociales, con el objetivo de contribuir al debate y a la construcción de posibles soluciones frente a la compleja situación económica que atraviesan muchas familias correntinas.
 

 

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