Crisis citrícola en Corrientes: más del 60% de los productores de limón abandonó la actividad

El presidente de la Asociación de Citricultores de Bella Vista, Federico Carcaño, advirtió que la caída del consumo, los altos costos de producción y la falta de financiamiento están llevando al límite a la actividad. Aseguró que en su cooperativa pasaron de 14 productores a solamente 6.

La citricultura correntina atraviesa una de sus etapas más complejas de los últimos años. La caída del consumo, el aumento de los costos, la falta de financiamiento y el ingreso de fruta proveniente del exterior están profundizando las dificultades para los productores de limón, naranja y mandarina.

En declaraciones exclusivas a Radiofmtotal  el ingeniero agrónomo Federico Carcaño, presidente de la Asociación de Citricultores de Bella Vista, describió un escenario crítico y sostuvo que la situación afecta prácticamente a toda la cuenca citrícola de la provincia.

“Viene muy golpeada como todas las economías regionales. Teníamos una economía totalmente cerrada y ahora tenemos una economía totalmente abierta, con ingresos de frutas de otros países. Con los costos que nunca se pudieron bajar, cada vez se hace más difícil seguir produciendo”, explicó.

Productores que abandonan la actividad

Uno de los datos más preocupantes aportados por Carcaño es la cantidad de productores que dejaron la actividad.

“En una cooperativa éramos 14 socios y solamente quedamos 6 produciendo. Los otros abandonaron o vendieron su quinta”, señaló.

Según el dirigente, actualmente la producción ni siquiera permite recuperar los costos. “Antes uno decía: no voy a ganar, pero por lo menos voy a cubrir los costos. Hoy no se llega a cubrir ni la mitad”, afirmó.

La situación no se limita al limón. De acuerdo con Carcaño, también afecta a la producción de naranjas y mandarinas, donde la falta de demanda provoca que la fruta permanezca más tiempo en las plantas y se retrase la cosecha.

“Va pasando lo mismo con las distintas variedades. No hay consumo, no hay venta”, sostuvo.

Más del 60% de los productores de limón abandonó

El presidente de la Asociación de Citricultores de Bella Vista estimó que más del 60% de los productores de limón de su zona abandonó completamente la actividad.

“Algunos que todavía tienen una quinta solamente hacen un mínimo mantenimiento, como cortar el pasto, pero ya no es una actividad que les permita vivir o mantenerse”, explicó.

La falta de crédito también aparece como uno de los principales obstáculos. Carcaño señaló que los productores no pueden afrontar tareas fundamentales como fertilización o aplicaciones de productos fitosanitarios.

“No hay financiamiento, no hay crédito. Es toda una cadena que se va deteriorando”, remarcó.

El precio del limón y la diferencia con la góndola

Otro de los puntos planteados durante la entrevista fue la fuerte diferencia entre el precio que recibe el productor y el valor que paga el consumidor.

Carcaño indicó que durante este año llegaron a vender el limón a 120 pesos por kilo, mientras que en las verdulerías el producto podía alcanzar valores de entre 1.000 y 1.500 pesos por kilo.

Según explicó, un cajón de 18 kilos tiene un costo aproximado de 12.000 pesos, considerando el proceso de empaque. Sin embargo, al productor le quedaban apenas unos cientos de pesos de diferencia.
“Al productor le deberían quedar como mínimo 12.000 pesos y lo último que quedaba eran 300, 400 o 500 pesos”, afirmó.

En determinados casos, incluso dejó de ser conveniente enviar la producción a los mercados debido al costo del transporte. Ante esa situación, parte de la fruta terminó siendo destinada a la industria.

Una cuenca citrícola cada vez más debilitada

Carcaño explicó que la problemática alcanza a buena parte de la cuenca limonera, que se extiende desde Santa Rosa hasta sectores ubicados más allá de Goya.

También mencionó el cierre de una de las industrias de cubos que funcionaban en la zona: “Había tres industrias y quedan dos. Ya no es competencia y eso también hace tirar el precio para abajo”.

La menor cantidad de productores y empresas vinculadas a la actividad genera, según describió, un proceso de deterioro que afecta a toda la cadena productiva.

Reclamos sin respuestas

Consultado sobre el contacto con autoridades provinciales y nacionales, Carcaño aseguró que los productores no han tenido respuestas concretas.

“Nunca tuvimos ningún tipo de reunión con nadie. Tampoco se han acercado a preguntarnos cuál era la situación”, manifestó.

El dirigente consideró que las políticas económicas actuales están afectando especialmente a las economías regionales y señaló que la caída del consumo impacta directamente sobre la posibilidad de comercializar la producción.

“No hay plata en la calle, por lo cual la demanda baja y nos vamos quedando con frutas año tras año”, sostuvo.

La Fiesta de la Naranja y el alejamiento de los productores

La crisis también comenzó a reflejarse en la participación de los productores en eventos tradicionales de la región.

Carcaño señaló que la participación de la Asociación de Citricultores en la Fiesta de la Naranja fue disminuyendo y que los productores atraviesan un momento de desánimo.

“Terminó siendo más un calendario turístico que una fiesta del productor”, expresó.

De todos modos, aclaró que los productores reconocen el impacto positivo que estos eventos tienen sobre la ciudad y la actividad económica local, aunque las dificultades actuales reducen su posibilidad de participación.

Un panorama complicado hacia los próximos meses

De cara al futuro, Carcaño sostuvo que el sector observa con preocupación los próximos meses.

“Nosotros lo vemos mal”, afirmó, al considerar que las dificultades acumuladas durante los últimos años todavía no encontraron una solución.

El dirigente reclamó políticas que contemplen las particularidades de las economías regionales y permitan recuperar la rentabilidad de la producción.

“Esperamos poder aguantar y ver si hay algún cambio que, de una vez por todas, favorezca también a la producción de las economías regionales”, concluyó.

La situación descripta por los productores de Bella Vista expone un problema que excede al limón y alcanza a buena parte de la cadena citrícola correntina: menos productores, menor consumo, costos crecientes, falta de financiamiento y precios que, según el sector, no permiten sostener la actividad.

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