Escucha la entrevista a Monica Baglietto,referente de Mumalá Corrientes, , en diálogo con los periodistas Jose Luiz Zamudio y Vanesa Ramírez en Radiofmtotal
La referente de Mujeres de la Matria Latinoamericana en Corrientes (MUMALA) en declaraciones exclusivas se refirió a los 266 femicidios ocurridos en 2025 y los 996 intentos de femicidios en el mismo período. “Toda la comunidad debe comprometerse”, aseguró.
El 2025 terminó con una cifra que debería sacudir conciencias y encender todas las alarmas sociales: en Argentina se registraron 266 femicidios, trans-travesticidios y femicidios vinculados, once más que en 2024. Los datos surgen del informe anual del Registro Nacional de Femicidios de la organización Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá) y confirman una tendencia preocupante: no solo hay más asesinatos por odio de género, sino que también se agravan las condiciones en las que se producen.
Ante esta situación, Baglietto resaltó: “hay que prestar atención a los 996 intentos de femicidio que hubo durante el año, lo que nos da la pauta de que la violencia de genero sigue en auge y cada vez es más alarmante, porque significa que podríamos haber tenido más que 266 personas asesinadas”.
Por ello, pidió que “la comunidad entera se comprometa y que cada uno desde nuestro lugar hagamos lo posible por erradicar la violencia extrema, para no tener que lamentar más víctimas”.
Según el Observatorio Mujeres, Disidencias, Derechos, durante el último año una mujer o diversidad fue asesinada cada 33 horas. La tasa nacional se mantuvo en 1 femicidio cada 100.000 mujeres, estable desde hace cuatro años, pero esa estabilidad no es una buena noticia: revela la persistencia de una violencia estructural que el Estado no logra -o no quiere- desarticular.
El informe da cuenta, además, de 997 intentos de femicidio y de una consecuencia que suele quedar relegada en el debate público: 184 niñas, niños y adolescentes quedaron huérfanos de madre como resultado directo de estos crímenes. Detrás de cada número hay una vida truncada y una trama familiar y social devastada.
Las provincias con las tasas más altas de femicidios fueron Santa Cruz, Misiones, Neuquén y Chaco, lo que vuelve a poner en evidencia las profundas desigualdades territoriales en el acceso a políticas de prevención, protección y acompañamiento. A esto se suma otro dato alarmante: solo el 15 por ciento de las víctimas había denunciado previamente a su agresor, uno de los porcentajes más bajos desde 2015, que expone el miedo, la desconfianza y la falta de respuestas eficaces del sistema.
PAREJAS O EX PAREJAS
El 68 por ciento de los femicidios fue cometido por parejas o ex parejas, y en el 62 por ciento de los casos el crimen ocurrió en la vivienda de la víctima o en el hogar compartido con el agresor. El lugar que debería ser seguro continúa siendo, para muchas mujeres, el espacio de mayor riesgo.
Mumalá advierte que el contexto de ajuste económico, la misoginia institucional, los discursos de odio y los retrocesos deliberados en materia de derechos tienen consecuencias extremas. En 2025 se registró una expansión territorial de femicidios vinculados al narcotráfico y al crimen organizado, el pasaje del odio virtual a la acción letal y un aumento de la crueldad, con torturas previas a los asesinatos.