El transporte de pasajeros atraviesa una de las crisis más profundas de los últimos años en Corrientes. La eliminación de subsidios, el aumento de los costos operativos y la caída del poder adquisitivo de los usuarios pusieron al sector contra las cuerdas, obligando a varias empresas a reducir frecuencias, suspender recorridos o directamente abandonar la actividad.
Así lo explicó Carlos Fava, presidente de la Cámara Empresaria de Transporte Interdepartamental de Corrientes (CETIC), quien aseguró que la situación todavía arrastra las consecuencias de la pandemia y que actualmente muchas localidades cuentan con servicios mínimos o incluso quedaron prácticamente incomunicadas.
En declaraciones a Radiofmtotal Fava, en los últimos años varias empresas desaparecieron y otras tuvieron que achicar sus prestaciones. Mencionó los casos de Mercedes, donde dejó de funcionar el servicio urbano que prestaba una empresa; Bella Vista, con frecuencias reducidas; y Paso de los Libres, donde una empresa atraviesa un concurso preventivo.
En el transporte de media distancia, el panorama también es preocupante. “Hay muchos pueblos que hoy en día están incomunicados o con muy poca comunicación”, señaló el dirigente.
Uno de los principales problemas es el aumento de los costos frente a la imposibilidad de trasladar esos incrementos a las tarifas. Faba sostuvo que el poder adquisitivo de los pasajeros cayó considerablemente y que una nueva suba del boleto podría generar una nueva reducción en la cantidad de usuarios.
A esto se suma la prácticamente desaparición de los subsidios para el transporte del interior. “Estamos pasando, yo creo, por la peor crisis del transporte que yo tenga conocimiento”, afirmó.
De 31 empresas a apenas 9 u 11
Faba brindó además un dato que refleja la magnitud de la crisis. Recordó que cuando comenzó a funcionar la Cámara había alrededor de 31 empresas y que actualmente quedan apenas entre 9 y 11.
“En estos 20 años han quedado muchas empresas por el camino”, sostuvo, y señaló que desde la pandemia hasta la actualidad desaparecieron entre cuatro y cinco empresas más.
Detrás de cada cierre, advirtió, también existe una fuerte preocupación por los trabajadores. La mayoría de las empresas del interior son familiares y tienen empleados con los que existe una relación de muchos años.
“El peor miedo que tiene el empresario es por sus empleados”, remarcó Faba, quien explicó que cuando una empresa deja de operar, los trabajadores deben buscar nuevas fuentes laborales y no siempre otra empresa está disponible para absorber ese servicio.
Reclamos a municipios y al Gobierno provincial
Desde CETIC también vienen intentando encontrar alternativas junto a los intendentes y el Gobierno provincial. Sin embargo, Faba cuestionó la falta de respuestas concretas.
Explicó que solicitaron reuniones para analizar mecanismos que permitan sostener las fuentes laborales y garantizar los servicios, pero que hasta el momento no encontraron una respuesta acorde a la gravedad de la situación.
En el caso de Curuzú Cuatiá, destacó que existe un buen diálogo con el municipio y consideró que la ciudad está dando un ejemplo dentro del interior provincial al mantener, por ahora, un servicio que permite sostener la comunicación.
“Necesitamos que le pongan un poco de atención a los servicios porque cuando una empresa para un servicio es muy difícil que arranque otra o que vuelva a arrancar nuevamente esa empresa”, advirtió.
Paritarias y diferencias con el AMBA
Otro de los puntos abordados fue la situación salarial de los trabajadores. La UTA había previsto un paro para este viernes, aunque finalmente la medida fue suspendida mientras continúan las negociaciones paritarias.
Faba explicó que se busca alcanzar un salario básico de aproximadamente $1.715.000 hacia septiembre, pero cuestionó que la situación del interior sea comparable con la del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Según señaló, mientras el AMBA continúa recibiendo un nivel importante de subsidios, las empresas del interior prácticamente no cuentan con ese respaldo.
“En el interior estamos con cero subsidio”, sostuvo, y remarcó que esa diferencia hace todavía más difícil afrontar los costos laborales y operativos.
El aumento del boleto, una alternativa con doble efecto
Finalmente, Faba reconoció que una de las pocas variables que quedan para intentar equilibrar las cuentas es aumentar las tarifas. Sin embargo, aclaró que esto también puede resultar contraproducente.
En el transporte urbano, las tarifas son reguladas por los concejos deliberantes, mientras que en el interurbano existe una banda tarifaria regulada por la Dirección de Transporte provincial.
“Uno levanta la tarifa y automáticamente baja la venta”, explicó.
Por ese motivo, desde CETIC no están analizando por el momento un nuevo aumento de los pasajes interurbanos, pese a que los costos continúan creciendo.
El sector advierte así sobre una situación que ya no afecta únicamente a las empresas: la reducción de frecuencias y el cierre de servicios ponen en riesgo la conectividad de numerosas localidades correntinas y, fundamentalmente, el acceso al transporte de miles de usuarios del interior.