Ayer domingo se produjo una persecución de película, dos patrulleros y efectivos en moto persiguieron a un joven que escapó de un control de Tránsito a toda velocidad. En su recorrido casi atropelló a varias personas incluyendo personal de Tránsito y agentes policiales. El personal de la Dirección de Tránsito le efectuó el control de alcoholemia al conductor y arrojó como resultado un nivel de 1.8 gramos de alcohol en sangre.