El ex presidente de la Federación Económica de Corrientes y actual vicepresidente segundo de CAME, Jorge Gómez, advirtió sobre la crítica situación que atraviesan numerosas pequeñas y medianas empresas frente a las intimaciones y embargos impulsados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
En declaraciones a Radiofmtotal Gómez aclaró que las intimaciones por deudas impositivas son legales, pero cuestionó la forma en que se están aplicando en un contexto económico complejo.
“Una cosa es la legalidad del acto y otra es la legitimidad”, sostuvo, al señalar que muchas empresas tienen dificultades para afrontar simultáneamente los costos de reposición de mercadería, energía, salarios e impuestos.
Según explicó, uno de los principales problemas es que el sistema de recaudación actúa de manera automática ante determinadas deudas, pudiendo derivar rápidamente en embargos de cuentas bancarias. Para Gómez, esta situación puede terminar afectando el funcionamiento de las propias empresas.
“En vez de lograr el objetivo de recaudación, terminás parando la gallina de los huevos de oro que estás proveyendo día a día”, graficó.
El dirigente empresarial remarcó que el reclamo no apunta a defender a quienes incumplen sistemáticamente sus obligaciones, sino a las empresas que intentan sostener sus negocios y fuentes laborales en medio de una fuerte retracción económica.
En ese sentido, reclamó que exista mayor análisis de cada situación y una política de cercanía que permita diferenciar entre los distintos tipos de contribuyentes.
Crédito, energía y costos logísticos
Gómez consideró que la salida no debería limitarse a medidas transitorias o “paliativos”, sino que deben implementarse políticas que permitan recuperar la actividad económica de manera sostenida.
Entre las herramientas que consideró fundamentales mencionó el acceso al crédito, la reducción de los costos logísticos y una revisión de los costos energéticos que enfrentan las empresas.
También planteó la necesidad de modificar la mirada sobre los subsidios. Consideró que deben ser utilizados como una herramienta para favorecer el crecimiento y no como un mecanismo permanente para sostener la rentabilidad de determinados sectores.
“Tenemos que buscar paliativos que tiendan a salir”, señaló.
El crecimiento económico no llega de manera uniforme
Otro de los puntos centrales de su análisis fue que la economía argentina puede estar creciendo, pero ese crecimiento no alcanza de la misma manera a todas las regiones.
Gómez sostuvo que buena parte del crecimiento está concentrado en actividades extractivas, mientras que provincias como Corrientes necesitan políticas específicas que permitan desarrollar sus propios sectores productivos.
En ese marco, mencionó el potencial de la madera y reclamó que la presencia de Yacyretá genere un diferencial para Corrientes, tanto para mejorar la producción como para atraer nuevas inversiones.
También pidió que la provincia sea incorporada de manera más efectiva a los grandes corredores productivos y logísticos del país.
Infraestructura: puentes y rutas como motores de desarrollo
El dirigente destacó la importancia de avanzar con obras estratégicas para la región, entre ellas el puente Monte Caseros-Bella Unión y el segundo puente entre Chaco y Corrientes.
Además, planteó la necesidad de analizar alternativas para mejorar el estado de las rutas nacionales 119 y 127, incluso mediante mecanismos de concesión o inversión privada.
A su entender, este tipo de obras no solamente permitiría reducir costos logísticos y mejorar la seguridad vial, sino que también generaría empleo y movimiento económico en el interior.
Un empresariado más activo
Gómez también llamó a fortalecer la participación de las cámaras empresariales y de los propios comerciantes y empresarios.
Consideró que las instituciones gremiales empresarias deben funcionar como canales para trasladar las problemáticas desde las localidades hacia la provincia y posteriormente a la Nación.
En este punto, puso como ejemplo la necesidad de prepararse frente a los fenómenos climáticos que afectan periódicamente a Corrientes y otras regiones.
Señaló que actualmente existen herramientas como la emergencia agropecuaria, pero reclamó mecanismos similares para sectores como el comercio, los servicios y el turismo cuando una contingencia climática provoca una fuerte caída de la actividad.
“Prever es mucho más económico que curar”, sostuvo.
Optimismo pese al escenario complejo
A pesar de la situación que atraviesan numerosas empresas y del cierre de comercios tradicionales, Gómez aseguró mantener una mirada optimista sobre el futuro.
Reconoció que la baja de la inflación representa un avance, pero sostuvo que también obliga a las empresas a mejorar su productividad, reducir costos y revisar sus procesos internos.
“Ahora tenemos que ser más eficientes, tenemos que ser más productivos y tener menos costos”, afirmó.
Al mismo tiempo, consideró que los empresarios necesitan del acompañamiento de los distintos niveles del Estado para poder atravesar esta etapa.
Finalmente, Gómez expresó su confianza en que Corrientes puede recuperar el crecimiento, generar empleo y alcanzar mayores niveles de prosperidad, aunque remarcó que para lograrlo será necesario un trabajo coordinado entre empresarios, cámaras y gobiernos.