La directora de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública de Corrientes, Angelina Bobadilla, llevó tranquilidad a la comunidad al asegurar que el riesgo de que el ébola llegue a la provincia es actualmente bajo, aunque destacó que existe una vigilancia internacional permanente ante la alerta sanitaria provocada por los brotes registrados en África Central.
Explicó que los países afectados se encuentran en la zona de mayor riesgo, mientras que Argentina se mantiene en un escenario verde dentro del sistema de evaluación epidemiológica. No obstante, advirtió que la posibilidad de un caso importado siempre existe debido al movimiento de viajeros internacionales.
Bobadilla aclaró en declaraciones a Radiofmtotal que el ébola no posee la capacidad de expansión que tuvo el COVID-19, ya que no se transmite por vía aérea, sino a través del contacto directo con fluidos corporales de una persona enferma, como sangre, saliva, orina y otras secreciones. La enfermedad presenta una elevada mortalidad, que en algunos brotes puede alcanzar cifras cercanas al 50%.
Ante este escenario, Argentina mantiene controles de vigilancia sanitaria en los ingresos al país y protocolos de aislamiento de hasta 21 días para personas provenientes de zonas de riesgo. La especialista recordó que recientes situaciones sospechosas en Brasil y en embarcaciones que arribaron al país fueron estudiadas y finalmente descartadas como casos de ébola.
Alerta por fiebre amarilla en la región
Otro de los puntos abordados fue la fiebre amarilla, enfermedad que mantiene en alerta a las provincias fronterizas debido a la circulación del virus en países vecinos, especialmente Brasil.
En este sentido, la directora de Epidemiología remarcó la importancia de contar con el esquema de vacunación completo, especialmente en aquellas personas que planean realizar viajes a zonas selváticas o áreas donde existe circulación del virus.
Gripe estacional: aumentan los casos, pero no su gravedad
Respecto de las enfermedades respiratorias, Bobadilla señaló que Corrientes ya atraviesa el período habitual de circulación de virus respiratorios, con predominio de influenza A y, en menor medida, influenza B.
La especialista explicó que la actual variante genera un aumento en la cantidad de contagios, pero no presenta una mayor gravedad ni mortalidad en comparación con años anteriores. Los síntomas más frecuentes son fiebre alta, dolor muscular, dolor de cabeza, molestias articulares, congestión nasal y tos.
También indicó que es habitual que, luego de superar la etapa aguda de la enfermedad, algunas personas mantengan una tos seca e irritativa durante varios días debido a la inflamación de las vías respiratorias.
Finalmente, recomendó completar los esquemas de vacunación y evitar asistir a escuelas, lugares de trabajo o espacios cerrados cuando se presentan síntomas de una infección respiratoria, con el objetivo de reducir los contagios y proteger a las personas más vulnerables.