Las condiciones climáticas se convirtieron nuevamente en uno de los principales factores de preocupación para productores y comerciantes de frutas y verduras. Las lluvias, las inundaciones y las dificultades para ingresar a los campos podrían afectar la cosecha, el traslado y la disponibilidad de productos esenciales, con impacto directo en los precios.
En declaraciones a Radiofmtotal el productor y referente del sector Marcos Danuzzo explicó que la cadena de comercialización depende de una logística muy precisa, especialmente en productos como la banana. Desde la cosecha hasta la llegada a los mercados existe un proceso que puede extenderse durante varios días y que queda condicionado por el estado de los caminos y las condiciones meteorológicas.
En el caso de la banana, por ejemplo, las dificultades climáticas pueden impedir el ingreso de camiones a las zonas productivas y generar demoras en una cadena que requiere una coordinación permanente entre productores, transportistas, puertos y mercados.
La papa y la cebolla también sienten el impacto
La papa es otro de los productos que presenta fuertes variaciones de precios de acuerdo con la producción disponible y las condiciones climáticas en las principales zonas productoras del país.
Danuzzo señaló que la producción se concentra principalmente en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Salta y San Luis, aunque cada región produce variedades diferentes debido a las características del suelo y del clima.
Las lluvias pueden complicar el ingreso a los campos, la cosecha y la extracción de la mercadería. De esta manera, no solamente importa cuánto se produce, sino también cuánto producto puede ser retirado y trasladado hacia los mercados.
En cuanto a los valores mayoristas mencionados durante la entrevista, la papa había llegado a ubicarse entre $30.000 y $35.000, aunque posteriormente registró una baja y se comercializaba alrededor de los $25.000, dependiendo de la calidad y el mercado.
La cebolla también mostró diferencias según su procedencia y calidad, con valores que rondaban los $22.000 para determinados productos de galpón, mientras que otras variedades se ubicaban entre $18.000 y $20.000.
Preocupación por el posible impacto de El Niño
Uno de los principales interrogantes está puesto en la evolución del fenómeno de El Niño y la posibilidad de que genere períodos de lluvias intensas y crecientes.
El exceso de agua puede afectar directamente a los cultivos, provocar pérdidas productivas y dificultar el trabajo de los productores. Además, las inundaciones pueden generar inconvenientes para el traslado de animales y ocasionar pérdidas en el sector ganadero.
El antecedente de temporadas anteriores genera preocupación entre los productores de cítricos. El exceso de humedad puede afectar la calidad de las frutas y provocar que parte de la producción no llegue en condiciones adecuadas al mercado.
Diferencias en el mercado de la batata
Durante el análisis también se abordó la situación de la batata, cuyo mercado presenta características diferentes de acuerdo con la región.
Existen diversas variedades y los hábitos de consumo cambian de una provincia a otra. Esto genera que determinadas batatas tengan una fuerte demanda en algunas regiones y dificultades para ingresar en otros mercados.
La variedad, la producción disponible y las preferencias de los consumidores terminan siendo factores determinantes para establecer el precio y las posibilidades de comercialización.
La industrialización, una alternativa para evitar pérdidas
Otro de los aspectos planteados fue la necesidad de avanzar en la industrialización de la producción regional.
El desarrollo de plantas y equipamiento permitiría transformar los excedentes agrícolas en productos con mayor valor agregado y una vida útil más prolongada. De esta manera, cuando existe una sobreproducción, parte de la mercadería podría ser procesada en lugar de perderse.
El desafío, según lo planteado, es generar las condiciones y la infraestructura necesarias para que los productores puedan incorporar tecnología y acceder a nuevos mercados.
Corrientes busca nuevos destinos comerciales
También se destacó el trabajo que se viene realizando en Corrientes para ampliar los mercados de comercialización y facilitar la salida de productos regionales.
La reducción de determinados costos y trámites vinculados al comercio puede representar una oportunidad para los productores que buscan colocar su mercadería en otras provincias o incluso acceder a mercados internacionales.
En este contexto, el sector continúa trabajando en nuevas posibilidades de comercialización y en la apertura de destinos para productos correntinos.
Incertidumbre hacia los próximos meses
El escenario para los próximos meses permanece abierto y dependerá, en gran medida, de la evolución del clima.
Las lluvias, eventuales inundaciones, el estado de los caminos, la posibilidad de ingresar a los campos y la cantidad de mercadería disponible serán factores determinantes para establecer el comportamiento de los precios.
Desde el sector remarcan que resulta difícil anticipar cuánto costará un producto de un día para otro, porque cualquier modificación climática puede alterar rápidamente toda la cadena.
Así, mientras los consumidores observan las variaciones en las góndolas y mercados, productores y comerciantes siguen con atención el comportamiento del clima, conscientes de que una temporada de lluvias intensas podría volver a generar pérdidas productivas y nuevas presiones sobre los precios de frutas y verduras.