Industriales respaldan a la UIA y reclaman “reglas claras” tras críticas del Gobierno

 

En medio de las reiteradas declaraciones del presidente Javier Milei hacia el sector productivo, desde la industria salieron a fijar una postura firme en defensa de su rol en la economía. José Luis Ammaturo, secretario general de CAMIMA, ratificó el alineamiento de su entidad con la Unión Industrial Argentina y cuestionó lo que consideró una “falta de respeto” hacia los empresarios.

En declaraciones exclusivas a Radiomtotal  Ammaturo aseguró que tanto su cámara como su posición personal acompañan las decisiones de la UIA, incluso en temas sensibles como la reforma laboral y los recientes comunicados críticos hacia el Gobierno. “Siempre hemos apoyado cada acción de la UIA. No hay diferencias, como algunos quieren instalar”, afirmó.

El dirigente industrial fue contundente al referirse a los dichos presidenciales: “Cuando se habla livianamente de los industriales y se nos incluye a todos, se pierde el respeto. La mayoría trabaja todos los días para generar riqueza, empleo y cumplir con sus obligaciones”. En ese sentido, rechazó la idea de que el sector busque beneficios indebidos del Estado: “No somos empresarios prebendarios”.

Amaturo también advirtió sobre lo que considera una tendencia del Gobierno a responsabilizar a distintos sectores productivos cuando la situación económica se complica. “Ya ha pasado con el campo, con quienes producen riqueza. Es un recurso recurrente”, señaló.

Impuestos y competitividad, en el centro del reclamo

Uno de los principales puntos de tensión señalados por el referente de CAMIMA es la elevada carga impositiva que enfrenta la industria nacional. Según explicó, los productos argentinos soportan entre un 45% y 50% de impuestos, mientras que los importados tienen una carga menor, lo que genera una competencia desigual.

“Cuando hablamos de ‘nivelar la cancha’, nos referimos a eso: tener condiciones similares a las de otros países, donde los bienes exportables pagan menos impuestos para poder competir en el mundo”, sostuvo. Y agregó: “No pedimos privilegios, sino condiciones para desarrollarnos”.

En esa línea, destacó que países como China o Estados Unidos promueven activamente su industria para insertarse en los mercados internacionales, algo que —según remarcó— Argentina aún no logra consolidar.

Apoyo parcial al rumbo económico

Consultado sobre la política económica del Gobierno, Ammaturo reconoció avances en la reducción del gasto público y el combate a la inflación, aunque advirtió que las medidas aún no impactan de lleno en el sector productivo.

“Bajar el gasto y la emisión es un camino correcto, pero todavía no se ve una reducción significativa de impuestos para la industria”, explicó. Además, planteó que el esfuerzo debe ser acompañado por provincias y municipios para lograr un alivio fiscal integral.

Caída de la actividad y preocupación por el futuro

En cuanto a la actualidad del sector metalúrgico, el panorama es complejo. Según datos de la cámara, la actividad cayó en promedio un 9% en el último año, con niveles de utilización de la capacidad instalada por debajo del 50%.

“El mercado interno está muy retraído y las tasas de interés siguen siendo altas, lo que frena tanto el consumo como la inversión”, indicó Ammaturo. Si bien reconoció que algunos rubros vinculados a la energía o la minería muestran mejores resultados, el balance general es negativo.

De cara al futuro, el dirigente fue cauto: “No vemos cambios importantes en el corto plazo. Hay mucho por hacer”.

Un llamado al diálogo y a políticas de largo plazo

Finalmente, Ammaturo insistió en la necesidad de construir consensos políticos que trasciendan los gobiernos y permitan planificar el desarrollo industrial a largo plazo.

“La industria necesita previsibilidad. Los proyectos llevan años, pero los gobiernos duran cuatro. Argentina tiene todo para crecer, pero hace falta acordar objetivos comunes”, concluyó.

El mensaje del sector es claro: acompañamiento a las medidas macroeconómicas, pero con un fuerte reclamo por condiciones más equitativas que permitan a la industria nacional competir y desarrollarse.

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