Incertidumbre global impacta en el mercado de granos y condiciona decisiones de siembra

El mercado internacional de granos atraviesa un escenario de fuerte volatilidad influenciado por factores geopolíticos, energéticos y comerciales. El conflicto en Medio Oriente, las tensiones comerciales entre potencias y nuevas políticas vinculadas a los biocombustibles están generando cambios en los precios agrícolas y en las estrategias de siembra en distintos países productores.

Así lo explicó el especialista en mercados agropecuarios Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, durante una entrevista exclusivas a Radiofmtotal

El analista señaló que actualmente los mercados agrícolas no se mueven solamente por variables tradicionales como el clima o los niveles de producción. En el contexto actual, las decisiones políticas y los conflictos internacionales están teniendo un peso cada vez mayor.

Uno de los factores más influyentes es la suba del precio del petróleo, impulsada por la escalada del conflicto en Medio Oriente tras acciones militares de Estados Unidos contra Irán. Este aumento energético impacta directamente en los costos de producción agrícola, especialmente en los fertilizantes, cuyos precios también registraron fuertes incrementos.

Romano explicó que el encarecimiento de la urea y otros insumos podría modificar las decisiones productivas en Estados Unidos, donde los agricultores están definiendo la superficie de siembra para la próxima campaña. El maíz, al requerir mayor fertilización, podría perder superficie frente a la soja, que presenta menores costos de implantación.

De acuerdo con los primeros reportes del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, se proyecta una reducción cercana a los dos millones de hectáreas en la siembra de maíz y un aumento en la superficie destinada a soja.

A este escenario se suma la persistente disputa comercial entre Estados Unidos y China, que continúa condicionando el comercio internacional de granos. Aunque ambos países mantienen una tregua temporal en la aplicación de aranceles, las negociaciones siguen abiertas y podrían incluir mayores compras de soja estadounidense por parte del gigante asiático.

Si esto ocurre, advirtió Romano, podría reducirse la demanda de soja sudamericana, especialmente de Brasil, principal proveedor mundial del producto.

En cuanto a la situación local, el especialista señaló que la cosecha de maíz en Argentina avanza con buenos rendimientos iniciales. Actualmente se registra un progreso cercano al 20% al 25%, con resultados superiores a los esperados en los lotes de siembra temprana.

Sin embargo, las recientes lluvias podrían provocar demoras en las tareas de recolección, al mismo tiempo que comienza a ingresar al circuito productivo la cosecha de soja en distintas regiones del país.

El analista indicó que en este contexto muchos productores podrían priorizar la cosecha de soja, cultivo más sensible a las precipitaciones durante la recolección, lo que podría generar una menor oferta momentánea de maíz en los puertos y provocar subas de precios en el corto plazo.

Finalmente, Romano advirtió que el actual escenario de precios es extremadamente incierto. Las cotizaciones han registrado subas impulsadas por la crisis internacional, pero podrían retroceder rápidamente si disminuyen las tensiones geopolíticas.


“Los precios suben semana a semana impulsados por la guerra, pero si el conflicto se desactiva podrían bajar con la misma velocidad”, explicó el especialista, quien también señaló que una eventual reducción en los valores de los fertilizantes podría darse, aunque de manera gradual, debido al tiempo que demandará la normalización de las cadenas de producción y abastecimiento.

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