La provincia de Corrientes continúa consolidándose como el principal polo de producción bufalera del país. Con cerca del 45% del stock bubalino nacional y unas 110.000 cabezas, el sector gana cada vez más protagonismo dentro de la actividad ganadera y abre nuevas oportunidades productivas en distintas localidades correntinas.
En este contexto, productores de diferentes puntos de la provincia comienzan a apostar por esta alternativa que combina rusticidad, adaptación al clima y un importante potencial para la elaboración de alimentos derivados. Uno de esos casos es el de Sara María Álvarez, productora bubalina de la localidad de Saladas, quien junto a su familia lleva adelante un emprendimiento dedicado a la producción de leche y derivados de búfala.
Álvarez explicó en declaraciones exclusivas a Radiofmtotal que el crecimiento del sector representa “un gran desafío y una gran oportunidad” para los productores. Según señaló, si bien la actividad viene desarrollándose desde hace años, actualmente atraviesa un momento de mayor impulso y visibilidad dentro de la ganadería correntina.
El emprendimiento familiar comenzó como una experiencia pequeña, pero con el tiempo fue creciendo y sumando producción. Actualmente cuentan con un rodeo de alrededor de 250 búfalas, de las cuales una parte está destinada a la producción lechera. En la actualidad se ordeñan 15 animales, con una producción diaria cercana a 50 litros de leche, aunque el objetivo es incrementar esa cifra durante este año.
Una de las principales ventajas que destacan los productores es la adaptación del búfalo al clima y al ambiente de Corrientes, lo que facilita su manejo en zonas donde otras actividades ganaderas presentan mayores dificultades. Además, se trata de animales rústicos que requieren menos tratamientos veterinarios.
A partir de la leche de búfala, el emprendimiento elabora una variedad de productos artesanales, entre ellos quesos criollos, mozzarella, burrata, bocconcino, stracciatella, yogur, ricota y dulce de leche, todos elaborados bajo estrictos procesos de pasteurización.
La productora remarcó que la leche de búfala tiene características que la diferencian de la leche vacuna, principalmente por su mayor contenido de proteínas, grasa y sólidos, lo que permite un mayor rendimiento en la elaboración de quesos. “Para producir un kilo de queso de búfala se necesitan aproximadamente cinco litros de leche, mientras que con leche de vaca se requiere prácticamente el doble”, explicó.
Además de los lácteos, también se destaca el valor de la carne de búfalo, que se caracteriza por ser magra, con alto contenido de hierro y proteínas, lo que la posiciona como una alternativa saludable dentro del mercado.
Desde el sector productivo consideran que el desarrollo de la actividad bufalera puede generar nuevas oportunidades económicas, fomentar el agregado de valor en origen y promover el empleo rural en distintas regiones de la provincia.
Con el acompañamiento de instituciones técnicas y el creciente interés de productores y consumidores, la producción bufalera se perfila como una de las actividades con mayor proyección dentro del campo correntino.