El gobierno municipal de Curuzú Cuatiá confirmó que continúa vigente el contrato firmado con la empresa Neuraltech S.A. para la instalación y operación de equipos de control de infracciones de tránsito sobre la Ruta Nacional 119, a la altura del acceso a la ciudad.
La aclaración fue realizada en exclusivo a Radiofmtotal por el asesor legal del municipio, el abogado Leonardo Martínez, durante una entrevista radial en la que explicó el origen del convenio, su estado actual y la forma en que se distribuye la recaudación de las multas.
Según detalló, el proceso comenzó el 5 de agosto de 2024, cuando el Concejo Deliberante aprobó la Ordenanza N.º 3516, mediante la cual se autorizó al entonces intendente José Irigoyen a firmar un convenio con la empresa Neuraltech para instalar radares y sistemas de control vial.
El acuerdo contempla el monitoreo de distintas infracciones, entre ellas exceso de velocidad, circulación sin luces bajas obligatorias e invasión de doble línea amarilla, además de la gestión administrativa de las infracciones y su sistema de cobro.
Martínez explicó que, tras la firma del convenio, el municipio y la empresa iniciaron los trámites ante la Agencia Nacional de Seguridad Vial, organismo que debe autorizar el funcionamiento de estos dispositivos en rutas nacionales.
“El trámite llevó tiempo, en parte por los cambios de gobierno y los procesos administrativos. Actualmente ya están autorizados los controles por luces bajas e invasión de doble línea amarilla, mientras que aún se espera la autorización para el control de velocidad”, indicó.
Contrato vigente pese al cambio de gestión
El asesor legal aclaró que el cambio de administración municipal —tras la asunción del intendente Espíndola— no modificó el acuerdo, ya que el contrato fue homologado por el Concejo Deliberante y mantiene plena vigencia.
“El convenio sigue vigente tal como fue firmado. Tiene una duración de cuatro años desde la obtención de las autorizaciones correspondientes”, señaló.
Cómo se distribuyen las multas
En cuanto al esquema económico, Martínez explicó que el municipio no afronta costos por la instalación ni por el mantenimiento del sistema. La empresa provee el equipamiento, la gestión tecnológica y el mantenimiento de los dispositivos.
El ingreso se reparte a partir de las multas cobradas:
60 % para el municipio de Curuzú Cuatiá
40 % para la empresa Neuraltech
Además, existe un cargo por envío postal de las notificaciones, equivalente a 15 unidades fijas, que corresponde íntegramente a la empresa.
El funcionario remarcó que la competencia para aplicar y cobrar las multas corresponde al Juzgado Municipal de Faltas, mientras que la empresa brinda el servicio tecnológico y administrativo.
Objetivo: ordenar el tránsito
Martínez sostuvo que el objetivo principal del sistema no es recaudatorio, sino mejorar la seguridad vial en el acceso a la ciudad, un sector que históricamente registra un alto nivel de siniestralidad.
“El fin del radar es ordenar el tránsito en el acceso sur de la ciudad. El control de velocidad será la herramienta más importante para prevenir accidentes”, afirmó.
Por el momento, las primeras infracciones comenzaron a emitirse por las faltas ya autorizadas, mientras se aguarda la habilitación definitiva para el control de velocidad y la colocación de la cartelería correspondiente, exigida por la normativa nacional.