Fátima Castillo destacó la importancia de capacitar a los docentes, fortalecer el acompañamiento a estudiantes con discapacidad y avanzar hacia una escuela para todos. Además, advirtió sobre las dificultades económicas que atraviesan las docentes de apoyo a la inclusión por las demoras en los pagos.
Curuzú Cuatiá será sede del Congreso Provincial de Educación e Inclusión, denominado “Construyendo Escuelas para Todos”, una propuesta que reunirá a aproximadamente 450 participantes durante tres jornadas de capacitación e intercambio. El encuentro se desarrollará en el Instituto Superior y la Escuela Especial N.º 7, con la participación de docentes de distintos puntos de la provincia de Corrientes.
En los estudiso de Radiofmtotal Fátima Castillo, maestra de apoyo a la inclusión y una de las impulsoras del proyecto, destacó el esfuerzo colectivo que permitió concretar la iniciativa, cuyo trabajo organizativo comenzó en abril.
La docente explicó que la preparación involucró a directivos, profesores, estudiantes y distintas comisiones de trabajo. También resaltó el acompañamiento de la Municipalidad de Curuzú Cuatiá, comercios e instituciones locales, que colaboraron para afrontar los gastos de organización.
Tres jornadas para fortalecer la educación inclusiva
La programación contempla actividades en dos sedes. La apertura y la disertación del doctor José María Tomé, especialista en educación inclusiva proveniente de Buenos Aires, se realizarán en el Instituto Superior. Las jornadas siguientes tendrán lugar en la Escuela Especial N.º 7, con la participación de especialistas en tecnología educativa y representantes del Ministerio de Educación provincial.
El objetivo principal es brindar herramientas pedagógicas y tecnológicas que permitan a los docentes responder a las necesidades de sus estudiantes y acompañar sus trayectorias escolares.
“Muchas veces el docente se encuentra con un estudiante que no puede escribir, que no escucha o que no puede ver, y no sabe cómo manejar la situación. Ese docente es el que queremos que esté en nuestro congreso y que se capacite cada vez más en inclusión”, expresó Castillo.
Inclusión, un desafío que todavía continúa
Durante la entrevista, Castillo explicó la importancia de utilizar términos adecuados para referirse al acompañamiento educativo de las personas con discapacidad. En ese sentido, señaló que actualmente se emplea la denominación docente de apoyo a la inclusión (DAI) y maestra de apoyo a la inclusión (MAI), según corresponda.
La especialista remarcó que la inclusión va más allá de incorporar a un estudiante a un establecimiento educativo: implica generar las condiciones necesarias para que participe, aprenda y forme parte de la comunidad escolar.
En relación con la situación de Curuzú Cuatiá, consideró que hubo avances en los últimos años y destacó el trabajo de la Escuela N.º 321, conocida como Hugo Carrosende, por su compromiso con la inclusión. También mencionó la apertura de establecimientos secundarios y jardines de infantes al trabajo conjunto con docentes de apoyo.
No obstante, reconoció que todavía existen dificultades y que es necesario continuar con la capacitación y la concientización social.
“Nos falta muchísimo, pero creo que vamos camino a eso. Desde nuestro pequeño lugar podemos empezar o continuar construyendo una comunidad mucho más inclusiva”, sostuvo.
Las dificultades económicas de las docentes de apoyo
Otro de los puntos abordados fue la situación laboral de las profesionales que trabajan mediante modalidades privadas o a través de obras sociales.
Castillo advirtió que algunas docentes deben esperar aproximadamente tres meses para cobrar sus honorarios, una situación que genera incertidumbre económica y puede llevarlas a abandonar su trabajo.
“Tenemos vocación, pero también necesitamos vivir. Necesitamos vestirnos, tenemos familias y muchas no pueden esperar tres meses para cobrar”, manifestó.
Asimismo, señaló que numerosas familias realizan importantes esfuerzos económicos para afrontar el costo de una docente de apoyo y garantizar la escolarización de sus hijos. Según explicó, estas dificultades pueden convertirse en una barrera adicional para el acceso a una educación adecuada.
La docente consideró necesario atender los reclamos vinculados con los pagos y las condiciones laborales, para evitar que los problemas económicos afecten la continuidad de los acompañamientos educativos.
El compromiso de toda la comunidad
Finalmente, Castillo destacó que la construcción de una educación inclusiva requiere el compromiso de las instituciones, las familias, los docentes, las autoridades y los medios de comunicación.
El Congreso Provincial de Educación e Inclusión se presenta como una oportunidad para compartir experiencias, adquirir nuevos conocimientos y promover prácticas que permitan eliminar barreras dentro y fuera de las aulas.
Bajo el lema “Construyendo Escuelas para Todos”, la propuesta busca fortalecer la formación docente y contribuir a una comunidad en la que las personas con discapacidad puedan ejercer plenamente su derecho a la educación y a la participación social.