En los últimos días surgieron versiones sobre un posible faltante de aceite en algunos comercios de la provincia de Corrientes, especialmente en presentaciones muy demandadas como la botella de 900 mililitros, un producto considerado esencial dentro de la canasta básica alimentaria. La situación también vino acompañada de aumentos en los precios, lo que generó inquietud entre consumidores y comerciantes.
Ante este panorama, Marco Pozzi, secretario de Salud de la Federación de Trabajadores Aceiteros y Desmotadores de Algodón y secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de Rosario, aseguró que no existe una escasez real de producción y que las plantas del sector continúan trabajando con normalidad.
Según explicó el dirigente sindical, las principales empresas del rubro mantienen su actividad sin interrupciones. “Las fábricas están trabajando normalmente, no hay motivos productivos para que falte aceite. Si aparece escasez o aumentos desmedidos, tiene más que ver con una cuestión especulativa por parte de algunos empresarios”, sostuvo en declaraciones exclusivas a Radiofmtotal.
Pozzi indicó que la producción se mantiene estable y que los conflictos laborales recientes en el sector han tenido una incidencia mínima en el volumen final de producción. En ese sentido, afirmó que los salarios de los trabajadores aceiteros representan menos del 2% del costo del producto final, por lo que descartó que las paritarias o reclamos sindicales sean responsables de los incrementos en las góndolas.
El dirigente también señaló que, en muchos casos, los aumentos de precios se justifican con diferentes variables externas, como el valor internacional del petróleo, los costos logísticos o el contexto internacional. Sin embargo, remarcó que estas explicaciones no siempre reflejan la realidad del mercado interno.
“Siempre aparecen excusas para aumentar los precios. Antes era el dólar, ahora puede ser el petróleo o el transporte. Pero la producción está funcionando y no hay razones concretas para que el aceite falte en las góndolas”, remarcó.
Por otra parte, Pozzi advirtió sobre un contexto económico complejo para los trabajadores, marcado por una caída del poder adquisitivo y una disminución del consumo. “Hoy muchas familias compran menos que antes porque los salarios no alcanzan. Hay un deterioro muy fuerte en el ingreso de los trabajadores”, expresó.
Finalmente, el referente sindical cuestionó la falta de controles sobre los precios internos y advirtió que, si no se aplican políticas que regulen el mercado y protejan el poder adquisitivo de los trabajadores, la situación podría agravarse en los próximos meses.
Mientras tanto, la preocupación entre consumidores persiste, especialmente ante la posibilidad de nuevos aumentos en un producto básico de la mesa diaria de los argentinos.