En una entrevista a Radiofmtotal el referente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Gustavo RoSello, trazó un panorama crítico sobre la actualidad del sector de la construcción en la región NEA y advirtió sobre la fuerte caída de la obra pública, la pérdida de puestos laborales y la falta de ventas en corralones y comercios vinculados a la actividad.
Durante una reunión organizada por CAMARCO junto a proveedores del rubro, empresarios y comerciantes analizaron la situación actual del sector y coincidieron en que la crisis afecta tanto a la obra pública como a las construcciones particulares.
Rosello explicó que la convocatoria tuvo una “tremenda repercusión” y permitió conocer distintas realidades empresariales. Participaron firmas vinculadas a maquinaria, electricidad, insumos y materiales de construcción, quienes expusieron cómo intentan reconvertirse frente a un escenario marcado por la caída del consumo y la paralización de obras.
“El problema hoy es que no hay qué vender”, resumió el dirigente, al señalar que la falta de inversión nacional en infraestructura impacta directamente en toda la cadena económica vinculada a la construcción.
Además, diferenció la realidad económica de distintas regiones del país y sostuvo que existen “tres Argentinas distintas”: una ligada al petróleo, gas y minería; otra impulsada por el agro y la industria; y una tercera correspondiente al NEA y al sur del país, donde aseguró que las condiciones son mucho más complejas por los altos costos y la escasa actividad.
En relación con el empleo, advirtió que la pérdida de puestos de trabajo es muy importante y mencionó que en provincias como Corrientes y Chaco se registran caídas de entre 1.300 y 1.800 trabajadores vinculados al sector.
“Primero la empresa se queda sin trabajo, después los obreros, luego los proveedores y finalmente la empresa termina en crisis”, expresó.
Rosello también manifestó preocupación por la situación de los corralones y comercios, muchos de los cuales sobreviven utilizando reservas propias para sostener la actividad.
Frente a este contexto, el referente empresarial consideró que el sector deberá adaptarse a nuevas tecnologías y modalidades constructivas. En ese sentido, destacó la necesidad de avanzar hacia sistemas de construcción en seco, como el steel frame, y otros métodos más rápidos y eficientes energéticamente.
Explicó que algunas viviendas recientes construidas por el INVICO ya incorporan sistemas de panelería y aislación térmica, aunque remarcó que todavía existe una barrera cultural respecto al uso y cuidado de estos nuevos materiales.
“Seguimos construyendo como hace muchos años, mientras el mundo evolucionó”, señaló, aunque reconoció que resulta difícil impulsar cambios tecnológicos en un contexto de fuerte recesión.
Finalmente, Rosello se mostró esperanzado en una futura recuperación de la obra pública y sostuvo que el país necesitará volver a invertir en escuelas, hospitales e infraestructura básica.
“Ojalá esto pronto tenga una solución. Más trabajo ya no se puede perder; ahora hay que recuperar todo lo que se pueda”, concluyó.