Alumnos de sexto año del Colegio Secundario de Cazadores Correntinos presentaron en la Feria del Libro un innovador proyecto educativo basado en la producción de hongos comestibles a partir de residuos de madera.
La iniciativa nació dentro del aula, a partir del análisis de los cambios en los hábitos de consumo y del aumento del costo de algunos alimentos, especialmente la carne. A partir de esa problemática, los estudiantes comenzaron a buscar alternativas que permitieran aprovechar residuos y, al mismo tiempo, generar un alimento con potencial productivo.
En una entrevista con Radiofmtotal la profesora Daniela Zárate explicó que el proyecto utiliza aserrín de madera como sustrato para producir gírgolas, recuperando un residuo que habitualmente se desecha.
Según explicó, las gírgolas presentan características nutricionales que las convierten en una alternativa alimentaria: aportan proteínas, tienen bajo contenido de grasas y sodio y contienen potasio, además de presentar un bajo consumo de agua durante su producción.
Uno de los aspectos destacados por los docentes y estudiantes es que el proyecto no se limita a la producción de alimentos, sino que busca brindar herramientas concretas para el futuro laboral de los jóvenes.
“Los conocimientos no son solamente para el aula, son para la vida”, fue uno de los conceptos planteados durante la presentación.
La experiencia también apunta a promover una producción que pueda ser ambientalmente amigable, económicamente rentable y aceptable para los consumidores. En ese sentido, los estudiantes ya comenzaron a experimentar con distintas formas de incorporar las gírgolas a la alimentación.
Hasta el momento elaboraron hongos en escabeche, que fueron ofrecidos para degustación durante la feria y generaron una respuesta positiva entre quienes se acercaron al stand. La próxima etapa contempla la elaboración de empanadas, además de otras preparaciones como arroz con hongos y guisos.
Los estudiantes destacaron que la gírgola tiene un sabor sutil y una gran capacidad para absorber los sabores de los ingredientes con los que se combina, lo que permite utilizarla en diferentes preparaciones.
Un proceso productivo sencillo, pero que requiere higiene
La producción comienza con el tratamiento del aserrín, que es pasteurizado para reducir la presencia de microorganismos y otros hongos que podrían interferir en el cultivo.
Luego se incorpora el micelio del hongo al sustrato y comienza un período de incubación de aproximadamente 15 a 20 días, dependiendo de la temperatura y de la variedad utilizada.
Posteriormente se inicia la etapa de fructificación, que puede demandar alrededor de 7 u 8 días. Durante el proceso se mantienen condiciones controladas y se utiliza un pulverizador para aportar la humedad necesaria.
Las docentes remarcaron que la etapa que requiere mayor cuidado es la inoculación, donde deben respetarse estrictas condiciones de higiene y seguridad. Una vez desarrollado el cultivo, los cuidados necesarios son relativamente sencillos.
Educación, producción y una posible salida laboral
El proyecto representa una experiencia pedagógica que combina contenidos curriculares con producción concreta y conciencia ambiental.
Para los docentes, uno de los principales objetivos es que los jóvenes puedan comprender que aquello que aprenden en la escuela también puede transformarse en herramientas para desenvolverse en la vida cotidiana y, eventualmente, generar sus propios emprendimientos.
La experiencia presentada por los alumnos de sexto año del Colegio Secundario de Cazadores Correntinos despertó interés entre estudiantes, docentes, adultos y visitantes de la Feria del Libro, especialmente por tratarse de una propuesta innovadora que combina educación, alimentación, aprovechamiento de residuos y posibilidades de emprendimiento.