La Asociación de Anestesiología de Corrientes concretó un convenio clave con la firma especializada Factor Humano, mediante la implementación de un programa integral de prevención y monitoreo orientado a resguardar tanto a los profesionales anestesiólogos como a los pacientes.
En declaraciones exclusivas a Radiofmtotal el director de Factor Humano, Gerardo Ruzzo, explicó que la iniciativa surge tras distintos episodios ocurridos en Buenos Aires vinculados al uso indebido de fármacos anestesiológicos y situaciones relacionadas con consumos problemáticos dentro del ámbito médico.
“Hoy el paciente pregunta quién va a ser el anestesista y no quién va a ser el cirujano”, sostuvo Ruzzo, al remarcar el impacto que estos casos tuvieron sobre la imagen y la confianza en la especialidad.
El especialista señaló que la anestesiología es considerada a nivel mundial una actividad de alto riesgo ocupacional debido a la exposición constante a sustancias farmacológicas, sumado al elevado nivel de estrés y exigencia laboral que enfrentan estos profesionales.
A partir de esta problemática, Factor Humano desarrolló un programa interdisciplinario basado en evidencia científica, junto a psicólogos, psiquiatras, anestesiólogos y especialistas en salud laboral, incorporando además herramientas de inteligencia artificial para el monitoreo preventivo.
El sistema se sostiene sobre tres pilares fundamentales:
Monitoreo preventivo mediante evaluaciones periódicas del estado psicofísico del profesional.
Controles toxicológicos aleatorios y confidenciales para detectar posibles exposiciones o alteraciones.
Derivación y reinserción en centros especializados en caso de detectarse situaciones de riesgo o adicciones.
Ruzzo detalló que la inteligencia artificial trabaja mediante redes neuronales que analizan patrones y conductas para detectar señales tempranas de estrés o situaciones críticas, funcionando como un “semáforo” preventivo que activa protocolos de intervención interdisciplinaria.
Además, explicó que los controles no se realizan antes de cada cirugía, sino de forma periódica, generalmente cada seis meses o un año, dependiendo del seguimiento y las evaluaciones realizadas.
El director de Factor Humano también remarcó el alto nivel de presión que soportan los anestesiólogos durante cada procedimiento quirúrgico, ya que deben administrar medicamentos y controlar constantemente parámetros vitales del paciente en situaciones de máxima complejidad.
“Muchas veces salen de una cirugía y entran directamente en otra igual o más compleja. El nivel de estrés es realmente impresionante y poco conocido por la sociedad”, afirmó.
Finalmente, destacó que el objetivo del convenio es brindar acompañamiento, prevención y contención profesional para reducir riesgos, evitar errores derivados del agotamiento y comenzar a generar mayor conciencia sobre la realidad que atraviesan los anestesiólogos.