Por
JORGE MAIDANA
PERITO ACCIDENTOLOGO - PRODUCTOR ASESOR DE SEGUROS
MATRÍCULA 96741
Jorge Maidana remarcó que Curuzú dejó hace tiempo de ser un pueblo pequeño y que el crecimiento urbano también incrementó el movimiento vehicular, especialmente en determinados horarios. Según explicó, existen zonas donde la peligrosidad vial es evidente y donde ya se registraron accidentes graves e incluso fatales.
Uno de los sectores señalados como más conflictivos es el tramo comprendido entre la avenida Soler y el pórtico de acceso a la ciudad. Allí, indicó, ocurrieron dos siniestros fatales y varios accidentes de consideración. También mencionó como puntos críticos los accesos a los barrios de INVICO, donde durante los últimos días volvieron a registrarse incidentes de tránsito.
Maidana sostuvo que el principal problema no es la ausencia de normas, sino el incumplimiento sistemático de las mismas. “Las reglas están, pero muchas veces cada conductor aplica sus propias normas”, afirmó. Como ejemplo, mencionó la costumbre de “meterse primero” en una esquina para ganar el paso, ignorando la prioridad de quien circula por la derecha.
En ese sentido, insistió en que la mayoría de los conductores conoce la legislación vial, ya que para obtener la licencia de conducir deben realizar cursos obligatorios. Sin embargo, señaló que prevalecen conductas informales que terminan generando situaciones de riesgo.
El uso del casco fue otro de los temas abordados. Maidana aseguró que prácticamente ningún motociclista desconoce la obligatoriedad de utilizarlo, aunque observó que gran parte de quienes circulan en moto continúan haciéndolo sin protección.
También se refirió a la necesidad de mayores controles por parte del Estado. Consideró positivo que actualmente existan operativos de alcoholemia y planteó que avanzar con narcotest podría ser una herramienta importante para mejorar la seguridad vial.
A su vez, defendió la presencia de inspectores de tránsito y sostuvo que los controles no deben interpretarse como una persecución, sino como parte de una política pública de prevención. “La seguridad vial la hacemos entre todos”, remarcó.
Otro de los puntos que generó preocupación fue la actitud de algunos conductores durante los operativos. Según describió, es frecuente observar motociclistas que intentan escapar realizando maniobras peligrosas, girando en U o circulando en contramano para evitar controles.
Finalmente, Maidana insistió en que el tramo entre Soler y el arco de entrada a Curuzú Cuatiá necesita una intervención urgente por parte del Estado, considerando la cantidad de accidentes registrados en el lugar. Además, destacó que la reducción de la siniestralidad vial solo puede lograrse mediante un trabajo conjunto entre el municipio, la policía, la justicia y la comunidad.