El inicio del año comercial en Argentina, que históricamente se ubica en abril tras el impacto de las vacaciones y el inicio del ciclo escolar, no muestra señales de recuperación en 2026. Así lo afirmó Fernando Savore, vicepresidente de la Federación de Almaceneros de la provincia de Buenos Aires, quien trazó un panorama complejo para el sector y el consumo en general.
Según explicó, los primeros meses del año estuvieron marcados por aumentos sostenidos en alimentos y productos básicos. “Enero fue un mes con fuertes subas, febrero tuvo una caída importante en ventas, y marzo estuvo condicionado por los gastos escolares. Abril debía ser el punto de partida, pero no logró consolidarse”, indicó en una entrevista a Radiofmtotal.
Savore detalló que los incrementos mensuales en productos esenciales continúan acumulándose, mientras los ingresos de los trabajadores no acompañan ese ritmo. “El bolsillo del trabajador no da más. Entre servicios, alquiler, transporte y otros gastos fijos, se va aproximadamente el 50% del salario. Lo que queda es insuficiente para cubrir el mes”, sostuvo.
Una encuesta realizada por la Confederación General Almacenera reflejó el clima del sector: el 60% de los comerciantes calificó la situación como “mala”. En ese contexto, el consumo se vuelve cada vez más restringido, con clientes que compran “lo justo y necesario”.
Además, el dirigente remarcó cambios en los hábitos de consumo que impactan directamente en los pequeños comercios. El crecimiento de la venta online, incluso en alimentos, aparece como un competidor fuerte. “Hoy existe un vendedor silencioso que es el comercio digital. Incluso productos básicos ya se compran por aplicaciones y llegan en minutos”, explicó.
Frente a este escenario, los almaceneros buscan adaptarse incorporando herramientas digitales, promociones y nuevas estrategias comerciales. “No podemos quedarnos quietos. Hay que innovar, trabajar con redes sociales, generar vínculos directos con los clientes”, afirmó.
En cuanto a las perspectivas económicas, Savore se mostró cauteloso respecto a una posible mejora en el segundo semestre del año, como anticipó el Gobierno nacional. “Ojalá ocurra, porque todos queremos que al país le vaya bien, pero lo que vemos hoy no muestra señales claras de recuperación”, señaló.
Finalmente, destacó la necesidad de políticas que acompañen al sector productivo, especialmente a las pymes. “Sin crédito accesible y sin herramientas, es muy difícil generar crecimiento y empleo. Las pymes son el motor del país”, concluyó.
El panorama, coinciden en el sector, sigue siendo incierto y dependerá en gran medida de la evolución del poder adquisitivo de las familias argentinas en los próximos meses.