El productor patagónico Julio Cittadini, de 78 años, se convirtió en uno de los protagonistas de un intenso debate a nivel nacional tras impulsar un proyecto productivo que propone incorporar la carne de burro al mercado alimentario argentino. La iniciativa, desarrollada en la zona de Trelew, en la provincia de Chubut, despertó curiosidad, polémica y también interés de consumidores y productores.
Cittadini, creador del proyecto denominado “Burros Patagónicos”, organizó recientemente una degustación pública de carne de burro que tuvo una convocatoria masiva. Según relató el productor, el evento superó todas las expectativas: la parrilla donde se realizó debió abrir en doble turno ante la gran cantidad de asistentes interesados en probar este tipo de carne no tradicional.
En una entrevista exclusivas a Radiofmtotal el productor explicó que todos los productos ofrecidos durante la degustación contaron con controles sanitarios del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y del Ministerio de Producción, garantizando que la carne comercializada cumplía con las normas bromatológicas vigentes.
Un proyecto productivo ante las dificultades de la Patagonia
El origen de la iniciativa está ligado a las dificultades productivas que enfrentan muchos establecimientos rurales patagónicos. Cittadini señaló que históricamente la región fue productora de ovejas, pero la presencia de depredadores —especialmente el puma— provocó una fuerte caída en la actividad ovina.
En ese contexto, el productor planteó que el burro aparece como una alternativa viable para campos donde la cría de ganado vacuno resulta complicada por las características del suelo y el clima.
El proyecto se desarrolla en un establecimiento cercano a Punta Tombo, a unos 110 kilómetros al sur de Trelew, en la provincia de Chubut.
Debate público y críticas
La propuesta generó una fuerte discusión pública. Sectores vinculados a la defensa de los animales cuestionaron la iniciativa, mientras que otros consideran que puede transformarse en una alternativa productiva y alimentaria.
Cittadini rechazó versiones que indicaban que el consumo de carne de burro está prohibido en Argentina y sostuvo que la actividad se realiza bajo supervisión sanitaria. También aclaró que el proyecto no surgió por el aumento del precio de la carne vacuna, sino por una necesidad productiva regional.
Características de la carne
Según el productor, la carne de burro presenta características similares a la carne vacuna: es magra, tierna y de sabor suave. Los cortes y las formas de preparación son prácticamente los mismos que se utilizan en el ganado bovino.
Durante la etapa inicial, el kilo de carne se ofreció a un valor promocional cercano a los 7.500 pesos, con el objetivo de que los consumidores puedan conocer el producto. Cittadini estimó que, una vez que el proyecto avance y se habilite la venta definitiva, el precio seguirá siendo competitivo y no superará el 50% del valor de la carne vacuna.
Proyección del proyecto
El productor explicó que el objetivo no es competir con la carne bovina, sino ocupar un nicho similar al que hoy tienen otras carnes como el pollo o el cerdo.
Además, señaló que varios productores de la región ya manifestaron interés en sumarse a la iniciativa. Para ampliar el rodeo será necesario incorporar animales desde otras provincias del país, especialmente del noroeste argentino, donde existe una mayor población de burros.
Incluso, comentó que en provincias como Córdoba y Catamarca también se está desarrollando la producción de leche de burra, utilizada por laboratorios para la elaboración de productos especiales.
La iniciativa patagónica continúa en etapa piloto, a la espera de autorizaciones definitivas para su desarrollo comercial a mayor escala. Mientras tanto, el debate sobre el consumo de carne de burro sigue creciendo en todo el país.