En una entrevista exclusiva en los estudios de Radiofmtotal la intendenta de Curuzú Cuatiá, Verónica Espíndola abordó la situación económica del municipio, el avance de obras y los principales desafíos de su gestión, marcada por un contexto financiero adverso.
Espíndola explicó que desde el inicio de su administración se implementaron medidas de ajuste orientadas a ordenar las cuentas públicas. Entre ellas, mencionó el congelamiento de sueldos de funcionarios, la reducción de gastos y un mayor control sobre el uso de recursos municipales. “La prioridad es no gastar más de lo que ingresa”, señaló.
Uno de los puntos más delicados es la caída de la coparticipación federal, principal ingreso del municipio. Según detalló, en marzo los fondos recibidos representaron apenas la mitad de lo percibido en enero, lo que obligó a reforzar la austeridad. En ese marco, solicitó a los vecinos mayor compromiso en el pago de impuestos, clave para sostener los servicios básicos.
En relación a la obra pública, destacó el proyecto de desagüe sobre la avenida Laprida, considerado fundamental para resolver problemas históricos de anegamiento. La iniciativa se ejecutaría de manera conjunta con el gobierno provincial, combinando recursos materiales y mano de obra. Además, adelantó que el objetivo es completar la pavimentación en ese sector durante el año.
También se refirió a trabajos en distintos barrios, donde se avanza en mejoras de calles, iluminación y recolección de residuos. Indicó que el municipio mantiene reuniones con vecinos para establecer prioridades y organizar intervenciones de manera progresiva.
En cuanto al desarrollo económico, la intendente remarcó las gestiones para impulsar el parque industrial local. Señaló que existen empresas interesadas y que la provincia avanza en la infraestructura necesaria, como el suministro energético y la delimitación de lotes. Consideró que la radicación de las primeras firmas será determinante para atraer nuevas inversiones.
Finalmente, Espíndola sostuvo que, ante el escenario actual, la gestión prioriza la atención social, la salud y la educación. “Las obras son importantes, pero hay necesidades urgentes que no pueden esperar”, afirmó.