Corrientes apuesta al desarrollo foresto-industrial con una millonaria inversión en Ituzaingó

La provincia de Corrientes se encamina a consolidarse como uno de los polos foresto-industriales más importantes del país a partir del anuncio de instalación de una planta de celulosa en Ituzaingó, un proyecto que promete transformar la matriz productiva regional y generar miles de puestos de trabajo.

El secretario de Desarrollo Foresto Industrial, Luis María Mestres, en declaraciones exclusivas a Radiofmtotal destacó que esta iniciativa es el resultado de más de 20 años de políticas sostenidas en el sector forestal. “Se trata de un proceso de largo plazo: se planta hoy y se cosecha dentro de 14 o 15 años. Esa previsibilidad permitió que hoy Corrientes tenga la materia prima necesaria para atraer inversiones industriales”, explicó.

En ese sentido, la provincia ya muestra avances concretos con emprendimientos en funcionamiento como el aserradero de Acon Timber en Gobernador Virasoro, además de plantas de generación de energía a partir de biomasa.

La nueva planta de celulosa implicaría una inversión superior a los 2.000 millones de dólares y tendría un fuerte impacto económico. Según estimaciones oficiales, Corrientes podría triplicar sus exportaciones actuales —que rondan los 320 millones de dólares— alcanzando cifras cercanas a los 900 millones anuales.

Uno de los puntos más relevantes es la generación de empleo. El sector forestal proyecta alcanzar hasta 20.000 puestos de trabajo en el corto plazo, tanto de manera directa como indirecta. La magnitud de la planta requerirá además una importante logística: se prevé el movimiento de más de 400 camiones diarios para abastecer la producción.

El emplazamiento en el parque industrial de Ituzaingó, que cuenta con acceso a puerto sobre el río Paraná, representa una ventaja estratégica clave para la exportación de la producción.

En cuanto al impacto ambiental, Mestres buscó llevar tranquilidad al señalar que el proyecto contempla estudios rigurosos y la aplicación de tecnología de última generación. En este marco, recordó el antecedente de la planta de UPM —ex Botnia— sobre el río Uruguay, que tras casi dos décadas de funcionamiento no evidenció los efectos negativos que se temían en sus inicios.

“La tecnología evolucionó mucho en estos años y hoy existen sistemas de monitoreo ambiental en tiempo real que garantizan transparencia y control”, remarcó el funcionario, al tiempo que subrayó que la ubicación sobre el río Paraná presenta características muy diferentes en términos de escala y caudal.

Actualmente, la iniciativa se encuentra en etapa de estudios de impacto ambiental, condición indispensable para su avance. Mientras tanto, desde el Gobierno provincial y el sector privado coinciden en que este proyecto representa una oportunidad histórica para el crecimiento económico, la generación de empleo y el fortalecimiento de la cadena foresto-industrial en Corrientes.

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