La Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) manifestó su firme rechazo al reciente acuerdo paritario del sector de empleados de comercio, al considerar que las medidas adoptadas resultan “inconsultas, inviables y desconectadas de la realidad económica” que atraviesan muchas empresas del país.
En declaraciones exclusivas a Radiofmtotal el vicepresidente de CADAM, Armando Farina, cuestionó particularmente el otorgamiento de un bono extraordinario de 120.000 pesos que se suma a montos no remunerativos previamente establecidos de 40.000 y 60.000 pesos, además de un nuevo adicional de 20.000 pesos acordado en la última negociación salarial.
Según Farina, el principal problema radica en que el sector mayorista no participa en la mesa donde se definen las paritarias. “Los que deciden esta paritaria no representan a nuestro sector. No hemos sido convocados para discutir estos temas y terminan tomando decisiones que afectan directamente a las empresas”, sostuvo.
El dirigente empresarial advirtió que estos incrementos salariales, sumados a otros costos asociados, generan una presión económica que muchas pymes no pueden afrontar. En ese sentido, señaló que el sector viene registrando una caída cercana al 8% en la facturación interanual durante los últimos dos años, lo que ya ha derivado en la pérdida de puestos de trabajo.
Además, cuestionó la existencia de lo que denominó “costos ocultos” dentro de los acuerdos paritarios. Entre ellos mencionó aportes vinculados a capacitaciones, contribuciones a organismos del sector y otros cargos que, según afirmó, “se siguen cobrando sin que exista una rendición clara de su destino”.
Frente a esta situación, desde CADAM informaron que presentaron formalmente un pedido ante el Ministerio de Trabajo para formar parte de la mesa de negociación paritaria. El objetivo, explicó Farina, es participar en la discusión de los convenios y plantear la situación real que enfrentan los distribuidores y autoservicios mayoristas.
Por otra parte, el vicepresidente de la entidad se refirió a la reciente reforma laboral, la cual consideró positiva en varios aspectos. Según explicó, la nueva normativa aporta mayor previsibilidad tanto para trabajadores como para empleadores, especialmente en lo relacionado con los procesos judiciales laborales y la organización del trabajo.
Farina indicó que la reforma introduce mecanismos que permiten mayor flexibilidad en cuestiones como la distribución de vacaciones o la implementación de bancos de horas, herramientas que —según dijo— reflejan situaciones habituales dentro de las pymes y que anteriormente podían derivar en conflictos legales.
Finalmente, el dirigente sostuvo que el primer semestre del año continuará siendo complejo para el sector comercial, influido también por factores internacionales como la volatilidad económica global. No obstante, se mostró optimista respecto a una posible desaceleración de la inflación en la segunda mitad del año si el contexto internacional logra estabilizarse.